Isabel Rodríguez

Tan alta era, tan alta,
la torre de tu cuerpo.
Y tan honda, tan honda,
mi raíz de misterio.
Yo no acerté a escalarla.
Tú no bajaste al centro
profundo del deseo.
(Primavera lloraba
soledad a lo lejos).
Se levantó la noche
desde un mar de silencio.
(De “Ardiendo en el Ocaso”)
Últimamente estoy "buceando" en este blog que comenté (las afinidades electivas), y de vez en cuando encuentro perlas como esta. Espero que os guste

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